Jose Luis Romo Martin

José Luis Romo Martín es originario de Chilcuautla, Hidalgo. Estudió en la Escuela de Pintura, Grabado y Escultura La Esmeralda, en el Distrito Federal.

El pintor nacido en 1954 surge en la década de los ochenta y se inicia dentro de una nueva configuración, utiliza la imagen José Luis Romo Martín como signo trasmisor de las formas psíquicas de los hechos reales y de este modo se conecta con el simbolismo prehispá- nico al mismo tiempo –porque el Arte cuando es Arte es intemporal–, con una síntesis de movimientos contemporáneos que bien puede entenderse como pos-figuración.

Romo no reproduce los hechos reales como si fuera una fotografía, Romo Martín vive, digiere, abstrae la esencia de su entorno, llámese paisajes, bodegones, o la esencia misma de la vida cotidiana envolviendo en uno mismo presente y pasado.

El maestro Romo Martín nos dice: “En la actualidad vivimos la reproducción técnica de iconografías. Cuando todo es plenamente visible es un manto de imágenes producido por los medios de comunicación, que puede cubrir el mundo entero. El ojo del artista es el que puede desafiar lo visible a lo invisible, la imagen autentica, ajeno al artificio del celuloide de la tecnología con lo cual el mundo se ha convertido en una sociedad del espectáculo.

El artista tiene el compromiso de descubrir esa confección surcada de filillos de oro de nuevas posibilidades, descubrir una situación límite, pararse en un mundo virgen.

A través de su obra, Romo muestra un mundo original, con una fuerza plástica que hace vibrar. Este artista de origen indígena es capaz de establecer diferencias con categorías similares del pasado. Bien puede comparase con Frida Kahlo en sus temas de enfermedades y sufrimientos, o con Toledo con sus zapos, alacranes, o con Chagall con sus gallos y personajes bíblicos y hasta con Velasco con sus paisajes del valle de México, solo que Romo pinta su Valle del Mezquital, sus gallos, burros, alacranes, cantaros y muros, que son elementos, símbolos y personajes de su infancia en su muy personal estilo.

La obra de José Luis Romo Martín despliega un ámbito inagotable e indeterminado de formas y combinaciones. La estructura simbólica que lo hace atractivo el equilibrio, integra el presente y el pasado, la vida y la muerte. Esta síntesis de elementos diversos hace de la riqueza de su obra, una convergencia de códigos de connotaciones que resultan cabal manifiesto de una creación que trasciende conformidades, de la realidad tanto del sujeto como de los objetos que lo secundan. Si bien nos integra al mundo de la realidad, las ilusiones forman un cosmos existente en Romo que plasma para bucear en ellas, nunca para admitir o enaltecer sus convenciones, la suya es, por lo tanto, una labor crítica, una propuesta de investigación. José Luis Romo Martín fue entrenado por 24 años en el taller de su querido amigo y maestro Gunther Gerzso, que por desgracia al morir le cerró las puertas. Este pintor inquieto, buscador de nuevas formas, técnicas y aporte de nuevas tendencias, se advierte en su obra reciente.

Artista social Romo Martín, durante tres años ha compartido sus conocimientos con niños, jóvenes y adultos de Chilcuautla, municipio de donde es originario. El objetivo es concientizar a las niñas y los Pintor otomí niños de la importancia de conservar su idioma y cultura, fortaleciendo sus raíces en cada clase, a partir de la enseñanza de diversas técnicas como el dibujo, el claroscuro, el autorretrato y el paisaje.

Cada semana, este destacado artista enseñó a hacer ilustraciones por medio de las cuales los estudiantes plasmaron los cuentos, leyendas, mitos de sus antepasados y su realidad. Otro de los objetivos de este curso fue no sólo compartir sus experiencias y técnicas como pintor, sino concientizar a sus alumnos de la importancia de conservar su idioma y cultura, fortaleciendo sus raíces en cada clase.

De esta manera, este suplemento cultural hace un justo reconocimiento a uno de los artistas hidalguenses más trascendentes que ha dado nuestra entidad. Se trata de una iniciativa que busca alimentar nuestra memoria histórica y subrayar la persistencia estética de un artista que ofrecer lo mejor de sí mismo a las artes plásticas.

En el Fondo editorial del Cecultah

En el año 2011, el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo le rindió un homenaje a este artista con la publicación de José Luis Romo. Pintor Otomí, libro de pasta dura en el que a lo largo de 124 páginas se repasan 30 años de trayectoria del maestro José Luis Romo, con textos de Lourdes Parga Mateos, Teresa del Conde, Salomon Grimberg, Lourdes Macluf, Berta Taracena y el mismo Romo Martín.

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